Guaymas,Sonora.Enero 2010 .          Â
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                                                                                        Celebrar a los internos en el Cereso de Guaymas es una experiencia única porque cada quien aporta todo lo mejor de si mismo, desde la llegada hasta dejar el lugar.
La bienvenida que el Sr. Director da a la gente es de lo mas emotivo, atento desde nuestra llegada hasta la despedida que personalmente hace de todos los visitantes. Saluda, se toma fotos, acompaña, invita a su oficina, presenta a su equipo de cocina, los anima y motiva a seguir todas las reglas para que todo salga bien.
El cereso se ve limpio en todo momento, nadie tira basura, todo mundo esta en su lugar, los guardias, los internos. Algunos van a misa, otros ejercitan algún deporte.
El ambiente que se experimenta es de cuidados y atenciones que ni parece estar en un Cereso, los internos son disciplinados, cuidan sus lugares y participan activamente en la celebración de la Eucaristia. Cantan los cantos de la misa, suben a proclamar la palabra de Dios y ofrendan al altar.
Esta vez nos dimos cita invitados por la familia Acuña quienes tienen ya muchos años de tradición compartiendo alimentos con los más de quinientos internos de lugar. La misa se celebro en un ambiente de Fe y alegrÃa. Reconozco que mi predicación se sintió impactada por ser mi primera vez, pero es el Señor quien poco a poco reconforta y da sus dones para que nadie quede defraudado. En realidad los internos e internas son muy abiertos a la palabra de Dios y además comulgan lo cual nos dice que la rehabilitación es posible y mas segura cuando se hace a la luz de la palabra y de la comunión con Dios.
Pedimos a Dios que la privación de la libertad fÃsica en la que están no sea un impedimento para la reestructuración espiritual que necesitan y agarren bases para que si algún dia vuelven a incorporarse a la sociedad lo hagan como verdaderos ciudadanos.
Bonita experiencia que me gustarÃa repetir.
Saludos y un abrazo.
Saludos y un abrazo.
Padre Jorge








