Uno de los grandes problemas en esta especie de municipio llamado Guaymas es que sus habitantes adolecen de amnesia.
Y otra de las grandes broncas, más todavÃa, son las cloacas que hoy vomitan mares que de aguas puercas bañan la ciudad.
Es lo de hace mucho, pareciera una maldición. Pero no lo es.
Nada deriva de un destino fatal sino de la indolencia abrevada en la desmemoria.
Recuérdese el aciago verano del 2002 cuando las calles se inundaron de aguas excrementosas.













